1 febrero 2021

1991-2021: 30 años de historias y el viaje continúa…

Por Florinda Pargas Gabaldón.

Esta celebración, de 30 años de historia y vida profesional, me sirve de excusa, para hacer un ejercicio reflexivo, muy personal, un recorrido por tres décadas de aventuras e historias, que he decidido compartir con mis amigos (recientes y de toda la vida), conocidos y toda esa nueva comunidad virtual, con la cual compartimos en esta nueva realidad digital.

No pretendo hacer una autobiografía, ni escribir mis memorias. Activo un viaje al pasado, con la actitud exploradora de Marty McFly, para comprender, desde mi presente (¿o desde el futuro?), lo que esas vivencias y aprendizajes han dejado en mí, en mis emociones, pensamientos y actuaciones. Yo soy, lo que he vivido.  

Perfecta imperfecta: aventurera, bruja, maga, emprendedora, solidaria. Inspiración y Reto. Soy oruga y mariposa. Ave Fénix, siempre renaciendo de mis cenizas, de mis errores. Maestra y Aprendiz. Con muchas vidas pasadas e infinitas vidas futuras, viviendo plenamente mi presente, aprendiendo del pasado y visionando futuros posibles.

Profesional integral y polifacética, enfocada en el ser humano, pionera del Pensamiento 4.0, Enfoque Bimodal Gerencial y el modelo de Acompañamiento Estratégico. Promuevo la Inteligencia Emocional, el equilibrio y la coherencia, como herramientas de cambio y transformación, individual y colectivo. Sentir, Pensar y Actuar, para ser más humanos, menos Homo Sapiens y más Homo Humanitas.

Este es un ejercicio, emocional y creativo, para recordar quien fui, quien soy y lo que puedo ser. Espero que les permita conocerme un poco más, mi pensamiento, mis referentes inspiradores y motivadores. Un pedazo de mi historia, de mi viaje, que pueda servir como bitácora de navegación, a quienes están en su propia ruta creadora.

1991 – 1999

Activando la Incertidumbre Creadora

A los 17 años, después de estudiar casi dos años de la carrera de Derecho, en la Universidad Católica Andrés Bello, en Caracas (Venezuela), muy afectada por haber vivido de cerca los efectos del “Caracazo” (fuertes protestas y disturbios ocurridos en el año 1989), decidí desandar mis pasos de Caracas a Barquisimeto, para transitar una de mis primeras crisis existenciales, buscando la protección y consejo familiar.

Cuando estaba terminando mi bachillerato, llegó ese momento, tan temido al final de nuestra adolescencia, en el cual debíamos escoger que estudiar. ¿Qué quieres ser cuando seas grande? La pregunta aterradora. Su respuesta marcaría tu futuro para siempre ¿o no?

Al pasearme por las diferentes opciones que ofrecía el catálogo de universidades, en ese entonces, revisaba perfiles profesionales con los cuales me sintiera identificada. Ya a mis quince años, mi intuición, siempre activa y oportuna, me decía al oído, que la elección debía orientarse a eso que me hiciera feliz, que me divirtiera, una carrera en la cual pudiera hacer lo que me gustaba hacer y además vivir de ello.

Desde muy niña me gustaba escribir. Una pasión secreta por los cuentos y la poesía, que solo conocían mis familiares y amigos cercanos. Destacaba en las materias que requerían habilidad lingüística y creativa. También me gustaba escuchar a las personas, sus confidencias y problemas, dar consejos y abrazar sus temores. Entender a la sociedad, su comportamiento, su impacto en la evolución ¿Por qué somos como somos? Ver noticias y análisis político-social, eran parte de mis pasatiempos. Entonces me enfoqué en cuatro carreras que me parecían afines a mis intereses: Letras, Psicología, Sociología o Antropología.

Al final, mi familia me convenció que estudiara Derecho, por ser una carrera más tradicional y de mayores posibilidades de éxito económico. Lo que ellos no sabían es que esa voz interior, esa fuerza poderosa del corazón, siempre te guía, incluso cuando no la quieres escuchar. Cuando te resistes, inicia el conflicto, que te lleva a revelarte y reordenar tus prioridades. La crisis necesaria, para romper y transformar.

Gracias a esa crisis, llegué a la Publicidad y el Mercadeo, un mundo desconocido para mí, en el cual descubrí la incertidumbre creadora. Un mundo tan amplio y complejo, que me permitió explorar y desarrollar todas esas habilidades que vivían en mi: la escritura creativa, el conocimiento de la psiquis humana, sus motivaciones, sueños e inspiración, los comportamientos sociales, sus activadores, referentes e influencia. Todo en un solo sector, en menos de diez años. La magia de la Publicidad.

Mi primer empleo fue en la agencia de publicidad Pumerca Target, una de las más importantes de la región. A mis 19 años fui contratada como Redactora Creativa junior. Sin experiencia y con muchas ganas, agradezco al Sr. Nelson Casas, presidente de la empresa, por haber confiado en su intuición, en su olfato experimentado y haberme dado esa primera gran oportunidad. También aprendí una primera gran lección de vida: confiar en nuestra intuición.

¿Qué es la intuición? Según la Real Academia Española “es la facultad de comprender las cosas instantáneamente, sin necesidad de razonamiento, presentimiento o percepción íntima e instantánea de una idea o una verdad que aparece como evidente a quien la tiene.” Estoy de acuerdo en que es una facultad y percepción intima, que evidencia una realidad, pero no concuerdo con la frase “sin necesidad de razonamiento”.

Para que se active esta facultad, es necesario la integración de nuestros hemisferios cerebrales, así como todos sus niveles (reptil, límbico y neocórtex) para que ocurra esa percepción profunda, casi epifanía, que llamamos intuición. En definitiva, es necesario activar la inteligencia emocional plenamente: sentir, pensar y actuar, para usar al máximo todo nuestro potencial y unir la pasión, la razón y la intuición, en beneficio de la toma de decisiones asertiva.

Luego de Pumerca Target vendría la experiencia en ARS Barquisimeto, como Redactora Creativa, otra de las grandes agencias de publicidad de la época. Mi historia arsiana se divide en dos partes, ya que una oferta de empleo, para trabajar en una productora audiovisual (Beta Video Producciones), me lleva de nuevo a Caracas, en la época dorada de los comerciales de televisión, video clips y casting para el cine.

Mi regreso a ARS, ya como Directora Creativa, me permite explorar otros niveles de compromiso con esta profesión, conectar con los clientes, profundizar en sus necesidades y expectativas. La oportunidad de aprender de un líder inspirador como Fernando Guédez, presidente de la empresa, nutre mis conocimientos, llevándome a la Dirección de Servicios y Atención al Cliente. Paralelamente a esta experiencia, inicio mi faceta como docente, en diversos institutos universitarios del país.

Mi rol como docente me permitió darme cuenta de la importancia del aprendizaje continuo, del aprender y desaprender, para mantenernos al día en cualquier profesión u oficio que escojamos. Mas que enseñar fueron años de profundo aprendizaje y lecciones de vida, cada estudiante dejó una huella y yo espero haber dejado una referencia profesional y humana, en cada uno.

Un ciclo de ocho años, que inició con crisis y oportunidades que aproveché al máximo y que cerró con un quiebre personal, que daría un giro profundo a mi historia.

¿Cuál es el principal aprendizaje de este periodo? Sacar provecho de los recursos, estar atentos a los cambios y giros inesperados, activar la creatividad y la innovación permanentemente, aprender y desaprender, disfrutando cada paso, para desarrollar plenamente la Incertidumbre Creadora.

Un llamado a desplegar alas y alzar vuelo, hacia otros horizontes y saberes. El cambio y la transformación como premisa permanente, la única certeza posible.

2000 – 2006

Cambio y Transformación

Un divorcio activa un proceso de cambio y transformación profundo, una necesidad de encontrarme, de retarme, de recorrer mis miedos, enfrentarme con mis angustias e insatisfacciones, en definitiva, emprender el viaje hacia la zona incómoda. En este periodo viaje a Colombia, por primera vez, alejándome lo más posible de mis seguridades y certezas. Un cambio de piel, para prepararme a los nuevos retos que se avecinaban.

Ancor Cosmetics, empresa venezolana fabricante y distribuidora de productos cosméticos, me ofrece la oportunidad de liderar su expansión comercial, hacia otras fronteras. Colombia es el primer paso de este proyecto. Abrir mercados, consolidar marcas, liderar equipos comerciales, desarrollar procesos de importación y exportación, todo un nuevo mundo de responsabilidades y experiencias. Aprender que el plan no siempre se cumple, que el mapa no es el territorio, que caer y equivocarse es parte de la ruta.

Tres años después, estaba de regreso a Venezuela, más madura y serena, con mayor claridad en la mirada de negocios, lista para asumir otro reto corporativo: Acompañar los procesos de comunicación corporativa de la Organización El Tunal, un consorcio agroindustrial venezolano.

Una época de reflexión profunda y revisión ¿hacia dónde voy? ¿Qué quiero hacer realmente? En la búsqueda de iluminación, enfoco la mirada hacia el turismo. Me mudo a la Isla de Margarita y allí exploro el desarrollo de estrategias para la promoción de productos turísticos, en el Fondo Mixto de Turismo de Nueva Esparta. Continuo mi experiencia docente en la Escuela Hotel INCE Margarita y realizo mis primeras intervenciones como consultora empresarial y acompañante en el desarrollo de proyectos de inversión y planes de negocios.

Cinco años intensos que cerraron con una invitación para formar parte de un nuevo proyecto corporativo, en el cual pude desplegar toda la experiencia adquirida en el desarrollo de marcas y comunicaciones, así como el proceso de arquitectura de negocios: el nacimiento de la Corporación BEL. Libertad creativa y objetivos claros, así como la oportunidad de ser socia por primera vez de una empresa “Comunicaciones, Imagen y Marketing Avanzado, CIMA” (parte del holding de la Corporación Bel) son alguno de los logros de este período.

Pero la inquietud estaba presente, una necesidad de independencia, de explorar otros caminos. Un llamado a desplegar alas y alzar vuelo, hacia otros horizontes y saberes. El cambio y la transformación como premisa permanente, la única certeza posible.

2007 – 2016

Equilibrio y Coherencia

A mediados del año 2006 tomo la decisión de independizarme, de ser una empresaria y nace “Sapiens Formación y Consultoría”. En este emprendimiento se unen todos los saberes y experiencias de los últimos años, en una oferta de servicios enfocada al acompañamiento de los líderes empresariales, en sus procesos transformación y optimización de modelos de negocios. Mi propia experiencia serviría de guía para este proceso.

En esta etapa consolido los conocimientos en diversas áreas, realizando especializaciones, diplomados e iniciando otra carrera universitaria (Licenciatura en Desarrollo Humano). Profundizo en la aplicación de la Inteligencia Emocional y Social, la Programación Neuro Lingüística, el Enfoque Bimodal Gerencial y el impacto de la Cuarta Revolución Industrial, en nuestros ecosistemas de negocios y sociales. El modelo del Desarrollo Humano Sostenible me sirve de foco estratégico para dar sentido a una nueva mirada sobre los modelos de negocios: hacer en el presente, sin hipotecar el futuro.

Esta época es de gran aprendizaje y fertilidad creativa. Consolido el modelo de Pensamiento 4.0, desarrollo la metodología de la Caja de Herramientas, aplicando el Acompañamiento Estratégico, ofreciendo a mis clientes y aliados un sistema efectivo que apalanque sus procesos de cambio, con equilibrio y coherencia, siempre desde la vivencia personal, para evidenciar resultados probados y comprobados. Nace mi hijo, mi Maestro de Vida, inspiración y reto. Ya nada sería igual.

El país convulsiona. La crisis que se evidenció en 1989 y que me empujó a dar un giro a mi carrera profesional, ha generado un caos político y social. La búsqueda de cambio, sin foco, sin propósito, lleva a Venezuela a tomar decisiones viscerales, apresuradas. Se hipotecó el futuro, se perdió el rumbo, los líderes no inspiran y la sociedad pierde la fe.

Después de intentar ser parte de la solución, me doy cuenta que la vida y la integridad de mi familia está en riesgo. Nuevamente Colombia me abre sus brazos y decidimos, con dolor, tristeza y esperanza, buscar horizontes de paz y prosperidad.

2017 – 2020

La vida, un viaje maravilloso

MIGRAR: Del lat. migrāre. (“cambiar de residencia, moverse”) 1. intr. Trasladarse desde el lugar en que se habita a otro diferente. (Real Academia Española)

Migrar, una constante del ser humano. Migramos nuestro Ser, desde que somos concebidos, transmutamos pensamientos y emociones, mientras evolucionamos y maduramos. Migramos de personas, de lugares, andando con nosotros mismos, en un viaje maravilloso que llamamos vida.

Colombia nos abre sus brazos, nos cobija y sirve de nido protector para curar heridas y sanar el alma. Soltar y dejar atrás una vida, un hogar, una historia, es doloroso. El duelo requiere tiempo, silencio y serenidad, para procesar y aprender.

Aprender que la sonrisa es una bandera personal, que representa la fe y la esperanza, ante cualquier tormenta o desafío. Que es la bienvenida al otro, el abrazo cálido a quien necesita aliento. Agradecida con las sonrisas recibidas, la convierto en parte de mi esencia y la felicidad como propósito personal. La felicidad no es un destino, ni un punto de llegada, es un camino permanente, una decisión constante, que se toma cada día, con determinación y convicción.

La experiencia migratoria en Colombia me ha llenado de grandes satisfacciones personales y profesionales. Acá nació otro emprendimiento de negocios “Rio Red Empresarial” y un emprendimiento social “Venezolanos en Rionegro”, que me conectaría con la realidad de las brechas y vulnerabilidades de la migración forzada.

En los primeros tres años, el intercambio de ideas y nuevas experiencias, son el espacio ideal para desarrollar nuevas alianzas, ampliar el ámbito de acción hacia nuevas fronteras (Ecuador, México, España, Estados Unidos, Chile y Venezuela), desarrollar el Programa Alas de Mujer, Liderazgo Gerencial 4.0, el Programa de Bienestar Integral Empresarial “Vamos a Cuidarnos”, así como participar en eventos y encuentros de negocios, a nivel nacional e internacional.

Activo la migración virtual, ante la necesidad de desarrollar una plataforma tecnológica que me permita conectar con el modelo comunicacional global de las economías digitales. Ecosistemas de negocios y comunidades que no se limitan a esferas regionales o países. Activación de alianzas y modelos de negocios, sin fronteras, sin limitaciones. Un proceso progresivo, que aparentemente tomaría algunos años en masificarse, en el cual decidí avanzar, sin prisas, pero sin pausa, hasta que llegó la pandemia.

El año 2020 trajo consigo un reto de cambio y transformación, la necesidad de avanzar juntos, en medio de la incertidumbre, activando toda nuestra creatividad y equilibrio emocional, físico y espiritual. Aprender a soltar y saltar, en la oscuridad, sin certezas, gestionando el miedo. Dar y recibir, inspirando, motivando y acompañando, reconociendo nuestros recursos, fortalezas y capacidades, por encima de las limitaciones y carencias.

El Covid-19, se presenta como el gran acelerador de la transformación digital, la Cuarta Revolución Industrial se impone, avasallando a quienes se resisten. Los habilitadores tecnológicos se incorporan a nuestra dinámica social, empresarial y educativa (IA, IoT, cloud computing, RV, RA) y los habilitadores culturales (pensamiento crítico, agilidad, flexibilidad, inteligencia emocional y social, resiliencia, trabajo colaborativo) se vuelven indispensables para avanzar en medio de la tormenta transformadora.

2021

El Viaje continúa…

El 2021 inicia con grandes expectativas. Luego del aprendizaje que nos deja el 2020, estamos atentos a las oportunidades que este nuevo año pueda ofrecer. El plan tiene múltiples escenarios, la meta es avanzar, paso a paso, abrir caminos, descubrir nuevos horizontes. Con actitud de exploradores, nos abrimos a la aventura de aprender, nos dejamos sorprender por los nuevos descubrimientos, nos limpiamos las rodillas en cada caída y avanzamos.

Todos somos una historia en construcción. Les invito a revisar su historia, su propia ruta personal, sus triunfos y fracasos, sus ganancias y pérdidas. Lo que fueron, lo que son y lo que aún falta por ser y hacer. Somos únicos y especiales. Revisa tu historia, aprende de tu historia, comparte tu historia y cambia la historia.

Te escucho, te abrazo, te acompaño.

Florinda Pargas Gabaldón

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Comentarios:

11 respuestas

  1. Excelente reflexión Florinda. En la vida lo que se haga si es con amor y gusto siempre nos empoderara, nos dejará grandes enseñanzas y aprendizajes.
    El viaje jamás terminará , éxitos, posibles tropiezos, finalmente la clave está en avanzar y no rendirnos jamás. LO MEJOR ESTA POR VENIR . No importa la edad siempre seremos jóvenes para aprender, emprender y proponer.💪🙏🤗😘

  2. Que linda y profunda historia de vida tan maravillosamente contada. Es sin duda una fuente de inspiracion para todo aquel que se tome el tiempo para leerla, porque cada linea de ella te retrotrae a un momento de nuestra propia vida, sin que nos hayamos percatado a nivel consciente de que eso nos paso, pero que ahora «que tu lo dices, a mi tambien me sucedio».
    Gracias por compartir esta maravillosa historia y por seguir alli, en este camino llamado vida con tanto optimismo, amor y entrega. Un abrazo.

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